Más pistas en las letras de Vayerá: del ternero de Abraham al monte Moriá
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En el comentario de parashat Vayerá vimos ya las pistas del Baal HaTurim sobre los primeros versículos. Pero a lo largo de la porción hay muchas más. Aquí van nueve, siempre con el mismo método: letras, números y acrósticos. Cuando una guematría necesita sumar uno por el kolel, lo digo.
En la mesa de Abraham (18:7-9)
El ternero que corrió. Abraham «corrió al ganado» (veel habakar ratz, ואל הבקר רץ, 18:7). Con las mismas letras, reordenadas, se lee el hakever ratz (אל הקבר רץ), «corrió hacia la tumba». Y la suma de las letras, 634, equivale a ratz lamearah (רץ למערה), «corrió a la cueva», que suma 635, con el kolel. El Baal HaTurim lo entiende así: Abraham corrió tras el ternero hasta la cueva.
Comer sin hablar. El texto dice «y comieron», y solo después: «y le dijeron» (18:8-9). Para el Baal HaTurim es una insinuación de lo que dijeron los sabios: no se conversa durante la comida, no sea que el conducto de la tráquea pase por delante del esófago.
Una pregunta invertida. En 18:9, «y le dijeron» (vayomeru eilav, ויאמרו אליו) suma 310, lo mismo que «le dijeron a ella: ¿dónde está él?» (amru eleha ayo, אמרו אליה איו). Los huéspedes preguntan por Sará; las letras preguntan por Abraham.
Acompañar al huésped (18:16)
«Sobre la faz de Sodoma» (al penei Sedom, על פני סדום): sus letras finales son las de mil (מיל). El Baal HaTurim lo lee como que Abraham caminó una milla con ellos para despedirlos, porque esa es la medida de acompañar a un huésped.
El camino de los hijos (18:19)
El texto dice que Abraham «ordenará a sus hijos y a su casa después de él» (18:19). «Asher yetzave» (אשר יצוה) suma 612, lo mismo que brit, «pacto» (ברית). Y con el kolel equivale también a Torá (תורה, 611). Las letras finales de «asher yetzave et banav» (אשר יצוה את בניו) son, reordenadas, las de Torá. El camino que Abraham transmite a sus hijos es el pacto y la Torá.
Cien años (18:18 y 21:7)
«Hayó yihyé legoy» (היו יהיה לגוי), «ha de ser una nación» (18:18), suma 100. Y «mílel» (מלל), «¿quién habría dicho?» (21:7), también suma 100. El Baal HaTurim las une: cuando Abraham tuviera cien años, sería una nación grande y Sará amamantaría hijos.
Dos hermanos (21:9)
Cuando Sará ve que el hijo de Agar «se burla» (metzajek, מצחק), esa palabra suma 238, lo mismo que lehareg (להרג), «para matar». El Baal HaTurim lo relaciona con lo que enseñaron los sabios: que Ismael tiraba flechas para matar a Yitsjak.
El ángel en el monte Moriá (22:11 y 22:18)
Al final de la porción, cuando el ángel detiene la mano de Abraham, el texto dice «y lo llamó el ángel de Hashem desde el cielo» (22:11). Las letras finales de esas palabras suman 122, lo mismo que Mijael hayá (מיכאל היה), «era Mijael», con el kolel. Y unos versículos después, en «ekev asher shamata bekoli» (עקב אשר שמעת בקולי), «porque obedeciste mi voz» (22:18), las letras finales son, reordenadas, las de brit, «pacto».
Así, el ángel que según el Talmud (Bava Metzia 86b) llegó para anunciar a Sará el nacimiento de Yitsjak sería también, según esta pista, el que detiene la atadura. Y la porción cierra con la palabra pacto, la misma que apareció en el camino de los hijos de Abraham.
Estas pistas forman parte del comentario de Parashat Vayerá.
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Fuentes
- Baal HaTurim sobre Génesis 18, 21 y 22 (texto hebreo; guematrías recalculadas)
- Génesis 18:7-19; 21:7-9; 22:11-18
- Talmud de Babilonia, Bava Metzia 86b (los tres ángeles y sus misiones)